estheradas

16 noviembre, 2006

Mi Querida Soledad

Ayer un amigo me envió por correo este texto de Lucía Etxevarría.

"Argumento de una novela:
Un periodista ochentón verifica, entristecido, que su potencia sexual ya no es la que era. Cosas de la edad. Llama entonces a su proxeneta de confianza, aquel que le proporciona - a él y a pedia ciudad - los mejores Chaperos, y le pide que le busque un jovencito al que nadie haya tocado. El proxeneta le llama unos días después: ha localizado a un magrebí de barriada obrera, de catorce años, virgen con garantía, cuya familia está de acuerdo en vender los favores del chaval porque el padre está en paro desde tiempo inmemorial. La noche acordada, el proxeneta le proporciona una droga al chico para tranquilizarlo y favorecer los avances del anciano pero con tan mala fortuna que el chico, agotado tras una jornada particularmente dura - pues a pesar de su corta edad ya trabaja ilegalmente en una fábrica - se queda tan profundamente dormido como para hacer imposible su desfloración. El viejo permanece toda la noche contemplándolo, extasiado con su belleza y cuando vuelve a casa el ochentón lleva tal calentón encima que, ante la visión de la dérriere de su secretario, que está agachado recogiendo unos papeles, no puede contenerse y le viola. Luego, le arroja unos billetes a modo de compensación. Si este libro se publicara en España, el escándalo sería mayúsculo, del tipo del que le cayó encima a Arthur C Clarke en 1998, cuando The Mirror le acusó de ser un pedófilo. O sin ir más lejos, mi amiga Lola Beccaria tuvo que oír de todo a propósito de la publicación de su novela ; Una mujer desnuda, en la que se narran las relaciones de una prepúber con un amigo de su padre. Pero resulta que cuando sale al mercado un libro con el mismo argumento, el mismo, pero con la sutil diferencia de que el putero es un señor heterosexual y la niña vendida y la criada violada (análmente, por cierto) dos mujeres, nos encontramos entonces con una admirable historia de amor... una estupenda metáfora de la sociedad donde todos caben con suficiencias o exageraciones, una novelita-joya que contiene sabias frases de prosa brillante, desbordante, donde la pasión tardía se enseñorea en el corazón del viejo, en palabras de la crítica. Toma ya. Botón de muestra que describe al aluvión de reseñas favorables que se ha desbordado por los suplementos culturales españoles, unánimes en su admiración. Sí, me estoy refiriendo a la última novela de García Márquez, al que, como Premio Nóbel, se supone que debemos respeto. Premio Nóbel de la Paz fue también Henry Kissinger, responsable directo del golpe de Estado Militar contra Allende y de toda las dictaduras (incluidas las que falsamente se disfrazan de democracias) que campean hoy en América Latina. ¿Les he convencido con este ejemplo del androcentrismo imperante en la critica literaria? Pues daré otro: En cada entrevista, cada una, que he hecho de entre las más o menos veinticinco a propósito de la edición francesa de mi libro "Una historia de amor como otra cualquiera" me han hecho la misma pregunta: ¿Por qué sus protagonistas son mujeres? Estoy por ver que alguien le pregunte a Houllebeq o a Beigbeder la cuestión inversa. Y no se lo preguntan porque, pese a que las mujeres seamos mayoría en el mundo ( 53% de la población), a día de hoy lo masculino es la norma y lo femenino es la desviación, y por eso resulta tan extraño que se escriba sobre mujeres. Podría escribir sobre muchísimas escritoras injustamente olvidadas o no reconocidas en su valía: Ángela Figueras Aymerich, María Teresa León, Rosa Chacel... Podría hablar de una conversación con la hija de Carmen Laforet en la que ella me confirmó lo que yo ya sospechaba: que su madre había dejado de escribir incapaz de soportar la presión y las críticas (algo parecido me pasó a mí, que me planteé muy en serio abandonar el oficio después de la reacción que suscitó mi segunda novela, Beatriz y los cuerpos celestes) Podría escribir de Ana María Matute, que sufrió los embates de una censura feroz que le impidió ejercer su escritura en libertad. Podría hablar de cómo El País, el supuesto diario progresista español, publicó, para cerrar el último número del siglo veinte de su suplemento cultural, un artículo titulado "Los mejores escritores españoles del siglo" en el que no se incluía a una sola mujer. Y entre tanto mientras todo el mundo se rasga las vestiduras al hablar de páginas de pedofilia en Internet, el Nóbel, sus editores y su agente se llenan los bolsillos de plata, y en este país se oculta el triste hecho de que el 75% de los hombres que pegan a sus mujeres abusan también de sus hijas, y la sociedad bienpensante cierra los ojos al pasar por la calle de la Cruz, por la Montera, o por la casa de Campo, donde muchas menores de edad se ven obligadas a vender su cuerpo para lucrar a las mafias que las explotan, porque vivimos en un mundo plagado de millones de putas tristes que no lo son porque les da la gana, sino, precisamente, porque una cultura machista, perpetuada por la literatura, por los textos escolares, por el cine, por la publicidad, por la tradición, ha enseñado y sigue enseñando a los varones que la explotación y el maltrato a la mujer no solo es un hecho permisible, sino romántico. Como también enseña que la mujer deseable es aquella mujer bella que no habla, que solo nos escucha, y jamás nos contradice y, por lo tanto, si se pasa la vida dormida, tanto mejor, porque ya se sabe que, desde siempre, a los hombres nos gusta cuando callamos, porque estamos como ausentes y porque calladitas estamos más monas, y que el amor, según mucha literatura, no es un intercambio adulto y consensuado en el que cada cual da y recibe, sino una relación de dominación en la que una parte de la pareja se somete totalmente a la otra. ¡Lucía, por favor, es solo ficción!, dirán algunos. Pero cito a Florence Thomas cuando escribe: El lenguaje es el fundamento de la reproducción del sexismo; es un aparato de construcción y de representación de la realidad y por consiguiente de la acción sobre ella por medio de elaboraciones simbólicas. A través de él internalizamos ideas, imágenes, modelos sociales y concepciones de lo femenino y de lo masculino, entre otras. En cristiano: que de lo que se lee, se aprende, y que la única forma de cambiar la sociedad pasa por intentar transformar los modelos de representación que reproducen las estructuras dominantes. En un país como Colombia, en el que casi 40.000 menores de edad practican (y no libremente) la prostitución, según estimaciones más que fiables de la DAS y la Interpol, y en el que todas las fuentes coinciden en afirmar que el ingreso de niños y niñas a la prostitución es cada día mayor y las edades de vinculación cada vez más tempranas, ¿no podría haber aprovechado el Premio Nóbel la plataforma que le ofrecen su fama y su prestigio para ayudar a luchar contra semejante lacra en lugar de idealizarla y glorificarla? Y cuando media España protesta unánimemente contra los casos de prostitución infantil de Barcelona ¿no es hipocresía que nadie, en ninguno de los medios mal llamados suplementos culturales de este país se haya atrevido a alzar el gallo para decir que García Márquez puede escribir mejor o peor, pero que lo que ha escrito se llama apología de la explotación infantil y de la violación, y que como tal debe leerse, y nunca como historia de amor? Me gustaría que este artículo se fuera pasando en red a todos los colectivos feministas, o a las listas de correos. En el hecho de que todos los suplementos culturales; españoles han puesto la novela por las nubes. Si admitimos en hipótesis que sí, que cada cual puede escribir lo que le dé la gana dado que todo se puede hacer desde la ficción -o eso dice la crítica- y que lo importa es la belleza de la obra, y que por eso García Márquez tiene derecho a escribir sobre lo que a él le guste, al menos tengamos en cuenta que lo que no se puede hacer, desde la crítica, es llamar historia de amor a una relación de abuso, porque eso SI que es hacer apología, o no advertir que el protagonista de este libro en ningún momento se cuestiona la legitimidad de comprar los favores sexuales de una menor y de drogarla para que los realice, ni de violar análmente a una criada que depende del violador para su sustento. Combatamos al machismo institucional desde la red, que es lo único que nos queda."
Lucía Etxevarría

Después de leerlo, lo reenvié a vari@s amig@s para que me dieran su opinión.
Y Mi Querida Soledad me contestó esto:

"Esther, pues me parece que en general vamos en manada. Y es muy triste que el premio Nobel de Literatura haga apología de tales cosas malas y vergonzosas y se cebe por su condición de mujeres. Pero ¿en qué estaban pensando los críticos de esa novela????? ¿es que eran todo hombres???? ¿es que si había alguna mujer no se lo había leido antes???? Las cosas van como van.Nosotros estamos en el lado caliente de la tierra, todavía estamos disfrutando de lo que se llama sociedad de 'bienestar'.Nos quejamos de los precios de la vivienda, de lo cara que es la vida, que tenemos pocas vacaciones.... que han subido los billetes de avión... pero el lado frío de la tierra está llorando, están prostituyéndose gracias al apoyo de todos nosotros aunque suene duro. Se prostituyen porque hay quien paga por ello, y si hay tanta gente prostituyéndose es que hay mucha más gente abusando.Y lo peor es que es muy difícil cambiar todo este embrollo.Cuando compramos 'made in India', 'made in Rumania', 'made in China'..... no quiero ni pensar quien hace el made. Y en que condiciones. Y yo consumo ese trabajo. Y encima si no lo tuvieran a saber que tendrían que hacer.Y después de escribir esto yo me voy a ir a buscar a mi niña que está bien comida y me voy a ir a comprar fruta y a jugar con ella, y luego cenar con mi marido y dormir tranquila, mientras ELLA (la chica que tenemos desde hace dos semanas que viene a planchar) está fregando por ahí en casas y recolectando unos billetes para poder mantener a su madre y a su hermana que siguen en Rumanía, y pobre de ella si se pone enferma porque no tiene seguridad social, ni papeles.....Me estuvo contando ayer, que en su país el sueldo medio es de 200 euros al mes. Pero que el precio de la comida es como aquí. Conclusión, la gente malcome. Su hermana si quiere que el hijo coma carne tiene que ella no comerla..... muy triste.Ayer me daban ganas de darla todos los botes de comida que tenemos en los armarios. Pero no lo hice."
Mi Querida Soledad

Nada más leerlo le pedí permiso para publicarlo, me dijo que no le importaba, y aquí está. Simplemente quería compartirlo con vosotros.

4 Comments:

Blogger csar said...

pues... tienes razon.
me lei el libro este verano como una historia mas, pero es cierto que si lo piensas...

noviembre 17, 2006 12:15 a. m.  
Anonymous xienra said...

Aún no he tenido oportunidad de leer el libro. Lo haré pronto pues tendré vacaciones. De todas formas es cierto que la violencia contra las mujeres se ejerce desde todos los ámbitos y en general se permite, se consiente y se justifica. En este sentido aún queda mucho por hacer y los medios no se caracterizan por su esfuerzo en este sentido. ¿Cuando a un ministro se le ha criticado por ir vestido de esta o de aquella manera?. Es solo un ejemplo. Besos.

noviembre 17, 2006 1:12 a. m.  
Blogger Esther Hhhh said...

Pues sí, desgraciadamente es cierto. Ese supuesto proyecto de libro de Lucía sería puesto más verde que la lechuga y en cambio Lolita es un Best seller.
Gina Lollobrigida es noticia en la prensa rosa porque está en vías de casarse con un chico, según creo, 40 años más joven, y es todo un escándalo. Sin embargo todos reíamos las gracias del Dr. Iglesias, quien no lo olvidemos, se casó con 80 años con una chica de 20 y poco y la embarazó mediante inseminación (si no a ver como).
En fin, que es muy cierto, que le vamos a hacer. Pues seguir luchando por la igualdad, no hay más remedio.
Besitos

noviembre 17, 2006 2:43 a. m.  
Anonymous Ptah said...

Nos queda mucho camino para llegar a la igualdad y, mientras tanto, lo único que hacemos son gestos a no se sabe quién con señales de tráfico en las que aparecen monigotAs en lugar de monigotEs. Si esto es lo que entendemos por igualdad es mejor que empecemos a pensar que hay algo que no va bien.
A mi querida Soledad un abrazo afectuoso, comparto su opinión.

noviembre 21, 2006 9:23 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home